Son palabras que cuando las ves escritas son tan diferentes... Pero que si te paras momentáneamente a pensar son tan parecidas en distintos aspectos. Los sentimientos son algo que todos los seres humanos llevamos dentro y que por mucho que hagamos siempre estarán ahí, claro... estos sentimientos se unen a la realidad de sentirlos dentro pero no llegar a manifestarlos y entonces es aquí donde presenta el papel de los sueños, esos sueños que ves tan lejos de tí, que nunca van a llegar o que alomejor sí que llegarán pero tarde... y una vez que una persona llega tarde a la meta en una carrera no vale para nada, al igual que un sueño, de tanto esperarlo a que se cumpla, de tanto pensar en él cada noche... con tanta ansia lo esperas que ya al final se convierte en algo rutinario, que pronto no vale la pena ni pensar en él, pero... Los seres humanos por defecto tenemos como meta en nuestra vida seguir creándonos sueños de los cuales muy pocos llegamos a alcanzar del todo, pero que bueno... al fin y al cabo sin ellos, sin los sentimientos no podríamos considerarnos tal y como somos, seres humanos dispuestos a levantarnos con una sonrisa verdadera o simplemente dibujada en la cara o con una lágrima tan transparente como tu felicidad en ese instante. Sólo existen dos personas para poder cambiar las sonrisas falsas por sonrisas verdaderas en cada despertar, aquella persona la cual habita noche a noche en tus sueños o tú misma que eres capaz de conseguir todo aquello que te propongas en la vida. Al igual que sabes cuando debes caer al suelo para rendirte, tienes que saber cuando es el momento de decir, NO! ya no me pienso caer más, hasta aquí... hoy quiero ser feliz, y lo quiero ser ya... sin más porqués ni peros que intervengan en mi camino, levantarme cada mañana con una sonrisa de verdad, brindar cariño, amor a toda aquella persona que me ha demostrado que me quiere, que lo dá todo por mí sin pedir nada a cambio, aquella que me brindó su mano incluso en los momentos en los que no habia salida alguna, él... él que ilumina mis sueños sin que yo pueda oponer resistencia, el que por mucho daño que me haga siempre le querré, el que... por mucho que odie jamás será suficiente todo el odio del mundo para dejar de quererle, sin más palabras... ÉL. El ser humano por el que yo daría todo y nada a la vez, aquella persona por la que si hace falta sin yo misma querer tropezaria una, y otra, y otra vez... aunque no quieras, dicen por ahí que el amor es ciego, y si alguna vez tú lo has sentido verdaderamente puedes afirmar que sí, yo... sólo soy una víctima más del amor en soledad, de querer sentir a una persona que me diga TE QUIERO, a cada momento del día, que cuando necesite un abrazo, esté el primero y el último para todo y nada a la vez, para brindárme su sonrisa y con ella iluminar mis ojos y mi cara... para que de una vez por todas sea verdaderamente feliz.
13/12/09. Mi felicidad sin ir más lejos(L)
Alba.
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