Recuerdo aquella noche, en la que nuestras promesas se las llevo el viento. El momento, en que nos rendimos a una historia en la que ganan todos, y no gana ninguno. Miré tus ojos. Esos que tantas veces me dijeron un "te amo". Sentí un enorme vacío. No eras tú. Tus ojos se convirtieron en un pozo negro, lleno de recuerdos, y de brillo. Creo que aun quedaba amor. Pero lo que tú sentías, eran ganas de llorar. Me miraste por última vez, como nunca más lo hará nadie. Me inundaste de lágrimas el alma. Y juré que no volvería a amar como te ame a ti. Y me duele.. Me duele que ahora al verte, me mires como una desconocida, y que ni si quiera te acuerdes de todas las promesas que prometimos cumplir, y de todos los momentos a mi lado. Que ni si quiera me digas "hola". Que todo acabó. ¿Sabes? Para mi, no acabó. Siempre seguirás siendo mi héroe. Y siempre estarás en lo más profundo de mi ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario