25 de octubre de 2012

Son tantas cosas las que hiciste que hoy en día no valen nada.


A veces es bueno cerrar los ojos y soñar, soñar, soñar que eres quien no eres, soñar que estas con quien no estas, soñar que esa mujer del espejo no eres tú. Pero al volver abrir los ojos la realidad se planta ante tí dándote con toda su fuerza, con toda su crueldad, porque no podemos escapar de ella y nos marca para siempre. Y con un solo instante todo cambia para siempre, los sueños, la vida... Y solo quedas tú, o al menos una sombra de ti mismo, que es nada...

Amr.

No hay comentarios:

Publicar un comentario