8 de octubre de 2014

One day...

A veces no hace falta más que un momento, una milésima de segundo, para abrir los ojos y darte cuenta de los sentimientos que florecen sin tú poder hacer nada por frenarlos.
365 días, seguidas de montones y montones de sonrisas, cargadas de bromas, de felicidad, de momentos especiales, de charlas importantes, momentos de risa, momentos de llantos, momentos de compartir.
Son muchos momentos, ¿verdad? ... Tantos momentos para llegar a una sola cosa, un sentimiento. Para llegar a una estado, felicidad. Para llegar a un lugar, nuestro lugar. Para escuchar una canción, instintivamente por un gran motivo o bien por ninguno pasa a ser importante. Para llegar a una persona, tú.
A veces no hace falta tantas cosas para ser feliz, a veces solo se necesita a alguien... Y de todo esto te das cuenta cuando tienes la oportunidad de dudar, juégatela a cara o cruz, juega con la moneda... Será lo más sencillo, y todo porque esa milésima de segundo que la moneda esté en el aire, sin saber porqué tendrás claro que parte de la moneda quieres que salga...


Amr.-

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