20 de agosto de 2015

Tantos sueños e imposibles ó ... ¿posibles?

Cada uno al fin y al cabo decidimos realmente lo que son sueños y lo que son imposibles, aunque la mayoría de las veces abarcamos en imposibles aquellas cosas que tenemos miedo a realizar por miedo a perder...

¿Realmente merece la pena no intentar algo porque vayamos a perder? ¿Por simple miedo?

Cuantísimas cosas dejamos pasar diariamente por no dar una oportunidad, por no decir o confiar en las cosas que nos han echo daño, estúpidamente somos así las personas, no nos queda otro camino o eso pensamos, pero realmente cuando una puerta se cierra si sabemos donde mirar podríamos ver como una ventana siempre queda abierta, siempre hay un camino por el que continuar, tú decides si te atreves a salir por esa ventana o esperar sin saber lo que llegará por esa puerta. Arriesgar al fin y al cabo, a veces no tenemos nada que perder, si no solamente nos quedaría algo para ganar, o si no... Pues sencillamente es otra experiencia más, ¿no?

Desde pequeños nos hacen pensar que tenemos que llevar una serie de cosas y de obligaciones para delante para poder tener un futuro estable, como por ejemplo que tenemos que estudiar, tenemos que sacarnos nuestra carrera y que después nos dedicaremos a eso que tanto empeño hemos puesto por sacar una buena nota... Y después ¿que sucede? Realmente, ¿cuantas de esas personas que tienen sus carreras se dedican a esa profesión integramente?

No tenemos que planear nuestro futuro, porque si lo hacemos nos estamos perdiendo ese privilegio de disfrutar del hoy, del momento y de las situaciones que nos rodean, nos pasamos la vida pensando en qué vamos hacer mañana, ¿has pensado que vas hacer hoy al menos? Estamos regidos por normas, por obligaciones que nos hacen pensar más allá del hoy y no disfrutarlo, no disfrutamos... Nos solemos saciar con lo poco que tenemos porque siempre pensamos, qué es suficiente, que tenemos suerte con lo que tenemos hoy en día... Que es para darse con un canto en los dientes tal y como está la cosa ahora mismo... ¿verdad?

 Qué absurda monotonía, la mayoría de nosotros cuando nos preguntan: '¿Qué tal te va todo?' Solemos responder, ' Pues bien, ahí vamos estudiando, trabajando, tú sabes lo poco que hay pues al menos hay que aprovecharlo y ¿tú qué?' 

¿De verdad nos queremos pasar la vida respondiendo que siempre hacemos lo mismo? ¿En serio siempre nos vamos a conformar con lo primero que nos pongan por delante sin luchar por nuestros sueños? ¿Esperar a esa época de jubilación donde ya la mayoría de los sueños, los viajes y las cosas que queríamos realizar no las podamos disfrutar en nuestra juventud por este tipo de preocupaciones?

Debemos romper con las reglas, con las obligaciones, soñar es barato y no cuesta nada, podemos diferenciar entre obligaciones y disfrute, siempre hay tiempo para disfrutar. Siempre hay tiempo para que dejemos entrar a alguien en nuestras vidas que nos pueda cambiar esta absurda monotonía que llevamos, que no sea, estudiar, trabajar e ir a un banco a pasar un par o tres horas de nuestro tiempo. Que llegue alguien que te haga rompen lo común, las costumbres, que esté encima de ti, que comparta esos gustos, que esté tan dispuesto hacer locuras como tú lo estas, que no pares de sonreír, que te proponga coger un avión mañana para iros a Dubai, a dónde haga falta, solo es soñar, pero a veces son los sueños los que rompen la realidad y te hacen empezar a sentirte viva, y por algo hay que empezar, todo está en tus manos, en dejarse llevar y disfrutar sin dar de lado a nada más que aquello que veas que se vuelve rutinario, aquello que en los extremos se rompe, aquello que está destinado a no salir bien. 

Tú pones el margen a soñar o vivir en la rutina diaria.


amr.


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