4 de septiembre de 2015

Me apartas, pero abrirás los ojos...

Hoy sí, hoy ví como llevas un mes apartándome de ti. 
No vengo hablar de amores, no vengo hablar de lo dura que son las etapas de la vida... Hoy simplemente me presto hablar de ti, amiga.
Todos tenemos en nuestra vida, o mínimamente hemos tenido a esa amiga con la que hemos compartido un verano increíble, un invierno de películas, un apoyo incondicional en esos momentos determinados.

Yo hablo de ti, has estado ahí cuando te he necesitado, ese verano del año pasado no había día que no hubiera un plan a tu lado, que todo lo que pensabas giraba entorno a mi, que todo lo que yo planeaba giraba entorno a ti la primera de todas. Siempre estabas tú por delante, de quién quisiera ponerse me daba igual, si no podías ir porque no había espacio, porque no querían que fueras, yo era la primera que me quedaba aquí, en tierra, contigo.
Noches de hablar en un banco cualquiera, las dos contándonos los peores momentos por los que hemos pasado, llorando, riéndonos de esas personas que pasaban por delante nuestra. De pegar botes por esas cucarachas que se interponían en nuestro paso.
Son muchísimos recuerdos, es verdad, has estado ahí en los momentos que te he necesitado, y estaba acojonada porque te ibas a estudiar fuera, porque me sentía que sin ti un pedazo de mi vida se quedaba vacía por esa pequeña distancia que poníamos entre las dos. 
Te fuiste, pero ahí estaban nuestras conversaciones estúpidas por Skype, de enseñarme esa casita tuya, de contarme tus nuevas experiencias, tus nuevas emociones, que tal eran las clases, los compañeros.. En general, todo tu nuevo mundo, pero yo seguía aquí, sintiendome a cada día más vacía, no encontraba a nadie con quien llenar ese tremendo vacío que habías dejado en mi, realmente no estaba intentando llenar nada porque no quería cambiarte.

Entonces, acabó ese primer año, otro estupendo verano, nos unimos aún más, ese año no había sido el mejor... Aquí estaba yo, siempre he estado y siempre ten presente que estaré. Ferias, fiestas, días de necesitar ayuda para mis recuperaciones, llantos, risas, compras... Juntas siempre, ¿no? Me prometiste que no íbamos a perder esto.

Llegó el 2º año de distancia, algo se enturbió porque empecé a conocer a otra alma gemela, alguien con quien entenderme y empezar a llenarme ese vacío que tú poco a poco ibas dejando mientras conocías a alguien allí que hacía ese mismo efecto en ti, yo siempre estuve lo sabes, tan solo tenías que hablarme.. Pero nunca lo hiciste, después de que yo te hablara muchísimas veces y mostraras indiferencia en vez de afrontar con valor y decirme todo lo que me tuvieras que decir, optaste por no... Y ahí estaba una vez más yo, para hablar contigo, para recomponer los pedazos rotos, pero estaba esa persona que me había ocupado el lugar, le dí la oportunidad de conocerla, es maravillosa, no te lo niego, la supe aceptar porque sabía que te hacía feliz, yo te intenté incorporar en mi mundo, ese mundo que ya a ti no te parece bien... No te sientes cómoda porque no has intentado si quiera incorporarte mientras que yo por ti siempre estuve dispuesta.

De nuevo, llegó el final, has decidido que yo era la que había cambiado sin darte cuenta que fuiste tu quien me cambió, que yo siempre te dejé tu lugar, que nadie lo ha suplantado, que siempre te voy a esperar con los brazos abiertos... Fuiste, eres especial, pero no sé durante cuanto tiempo más...

Amr.

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