21 de diciembre de 2015

¿Por qué no volvemos?

¿Por qué no volvemos?
Recuérdamelo por favor, por qué no nos queremos de vuelta, de segunda mano o de ocasión... ¿Por qué? Es que había tantas razones, que te juro que las había, es que hasta las llegué apuntar en algún sitio pero ahora va y no las encuentro, justo cuando más las necesito, justo cuando sólo recuerdo todo aquello que juré olvidar, así que si no es mucho molestia... Recuérdame porque no nos dejamos de hostias, o porque me las sigo dando yo.
¿Por qué no volvemos?
Por qué me despierto y lo primero que hago es pensar en tus fotos, pero si las metí en el fondo del cajón ese que ya ni abro, el de las cosas perdidas aposta, el de los recuerdos que son demasiado grandes como para llevarlos encima... Malditas fotografías, instantáneas con retraso de lo que pudo ser y no fue... Por qué las escondí allí, si se me agarran a la retina día si, día también, por qué hago ver que no las veo si no me hace falta ni mirarlas, si ya me las sé...
¿Por qué no volvemos?
Por qué no dejo de seguir tus pasos, por qué entro de puntillas en tus redes sociales como quien entra por algo que se dejó, por qué analizo tus fotos, tus gestos, tus lugares y tus palabras... Por qué veo en cada nuevo amigo o contacto tuyo un potencial enemigo... Por qué me da miedo que me olvides con ellos, que me entierres en mí... Por qué busco señales que al fin y al cabo tú ya no emites, por qué eh, por qué...
¿Por qué no volvemos?
Por qué no he sido capaz de sentarme en la única mesa maldita de nuestro restaurante, por qué salgo todas las noches como si nada, como si jamás te hubiese conocido, y por qué les acabo pidiendo a todas que hagan de ti, que les gusten tus mismascosas, que se rían como lo hacías tú, porque las comparo siempre contigo, qué culpa tendrán ellas de no alcanzarte... De no saber que exististe, de no poder acabarse este final,

¿Por qué no volvemos?
Por qué sigo mirando el móvil cada dos horas simplemente para ver si estás en línea, por qué empiezo a escribir siempre el mismo mensaje, uno que arranca con un ¿por qué no volvemos?, uno que sigue explicandote cuánto te echo de menos, y por qué cuando acabo el mensaje perfecto le doy siempre al borrado completo en vez de a enviar...
¿Por qué no volvemos?
Dímelo de verdad, tan solo recuerdamelo una vez más, aunque te cueste algún que otro esfuerzo, hazlo, por los viejos tiempos, por este mal sabor de boca después de algo tan dulce, por lo que fuera yo en tu vida, por lo que sea... Por lo que fuí...


Que he cambiado, que ahora sí que sí, que ahora si entiendo porqué no funcionó lo nuestro, que porqué no volvemos, que por qué no intentarlo sabiendo lo que sabemos, pero te estaría mintiendo, y lo haría simplemente para conseguirte de nuevo, para volverte a tener, para volverme a dar a ti, nos estaríamos engañando de nuevo,y volveríamos dispuestos a ello tan sólo por lo mucho que nos queremos, tan absurdo como cuando estábamos juntos y tras cada silencio resonaba siempre la misma pregunta...

¿Por qué no lo dejamos?


#RistoMejide

No hay comentarios:

Publicar un comentario