25 de enero de 2016

Nos vemos pronto, ya

No perdiste a nadie. Simplemente te perdieron.

Repítelo una, dos, tres veces, las necesarias para concienciarte de que no lo estás haciendo mal; es que siempre te esmeraste por dar todo lo mejor de ti, te entregaste sin condición. Arriesgaste todo por lo que querías,por lo que de verdad querías.

Luchaste muchas veces contra ese ser insoportable que llevabas dentro, ese que dice que no, que no estás echa para él, que te hará daño o tú se lo harás, con esos millones de miedos y varios demonios internos. Pero aún con todo eso, siempre estuviste ahí, mostrando y dando la mejor versión de ti, esa en la que parece que no hay daños, esa que parece que antes de él, todo ha sido normal... Sí, claro.

No te arrepientas de lo entregado, mucho menos del tiempo que dedicaste a demostrar, hacer ver que estabas ahí por encima de todo, hasta por encima de ti misma. Las páginas que giren, y tú continúa leyendo, sigue hacia delante hasta ese final dónde decides si continuar o por el contrario te rindes.

Quédate con esa tranquilidad de saber que todo lo que hiciste fue de buena intención, de los sentimientos más sanos que habitan en tu interior, que todo siempre fue de corazón.

Porque amiga, tú no perdiste, esta vez no...
Simplemente, ... Te perdieron.


Amr.



No hay comentarios:

Publicar un comentario