12 de agosto de 2016

Si algún dia ...

Si algún día me olvidas, me gustaría que recordases mis ganas de reír, mis ganas de comerme el mundo si es tu compañía la que viene conmigo, mi forma de explicarte que no estoy bien, pero que no pasa nada, que no me preguntes nada y simplemente quédate y abrázame. Si algún día me olvidas no olvides aquellos abrazos que daban vida y a la vez la quitaban, no olvides eso, que fuimos capaces de darnos todo siendo nada y nos quedamos sin nada cuando lo fuimos todo.
Pero no olvides que te quise, mal, pero te quise. Te quise como quien quiere por primera vez, con esos miedos y esas dudas, con los celos de que encuentres a alguien que te demuestre que sabe cuidarte mejor que yo, que sabe quererte mejor que yo, pero no más... La cagué un par de veces, es cierto, pero nunca quise hacerte daño, deberías saberlo, por eso mismo terminé haciéndome daño a mí misma, para que no fueses tú quien sufriera.
Hay que ser muy imbécil, o estar muy enamorada... Y la verdad es que tenía un poco de las dos cosas...
Los dos sabíamos que teníamos fecha de caducidad, no vamos a mentirnos, pero tampoco puedo negarte que doliste, que doliste cuando estabas y doliste cuando te fuiste, pero era necesario. Tal vez ahora debería decirte que he cambiado la forma en la que veo el amor o que he aprendido que querer era lo contrario a lo que hacíamos, pero no estoy segura de ello, tal vez siga siendo el mismo saco lleno de defectos, la misma persona que hace algo por bien y termina metiendo la pata, la cabeza y el cuerpo entero. Tal vez incluso haya empeorado con los años porque me he vuelto más desconfiada, la única diferencia es que he aprendido que para querer a alguien hay que quererse primero, y créeme que eso es un gran paso. Otra diferencia es que he aprendido a confiar en quien tengo al lado aunque desconfíe del resto del mundo.
Si algún día me olvidas te entenderé, no te culparé por ello, es normal, hay demasiados tacones esperando que los desvistas a la vuelta de la esquina, pero mejor no olvides que lo que yo quiero no es acostarme contigo, es despertar a tu lado, aunque solo sea una última vez.

¿Sabes? ya casi no recuerdo tu cara al despertar, tu forma de sonreír al ver que estaba en la otra esquina de la almohada, y tus 5 minutos más que siempre se convertían en pasarnos todo el día sin hacer nada. A eso...si que se le podía llamar hogar y no a todos los corazones que rompimos los meses siguientes para intentar olvidarnos. Al fin entendí que no servía de nada dormir con otro si soñaba contigo, y por eso te escribo, porque no sé si ya me has olvidado, no sé si aún recuerdas que teníamos la promesa de regresar cuando aprendiésemos a querernos. Y créeme que después de perderte sé que eres lo que no quiero perder, pero he cerrado la puerta por miedo a que vuelvas y hacernos más daño si volvemos a caer en aquello de querernos mucho y querernos mal. Si algún día me olvidas...No olvides que yo te sigo queriendo, aunque esté la puerta cerrada, y que hay puertas que tal vez están cerradas, pero la llave está debajo de la alfombra por si decides volver a abrirla. Que creo que una parte de mi te está esperando. Y la otra también aunque lo niegue.



MundosDividos.

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