... He visto a lo inolvidable volverse olvido, y a lo imprescindible, sobrar.
Suelen decir que al pasar un cierto tiempo y no hablar con las personas somos unos orgullosos, que no son capaces de dejar de lado su orgullo para formalizar la situación...
Puedo estar y no de acuerdo... Hay veces que somos nosotros mismos los que necesitamos ese margen de tiempo sin hablar, ese margen que diga, realmente te necesito o por el contrario, realmente sé que no te importo como me hacías pensar, ¿no?
Las cosas se vuelven diferente en un instante de momento, un día todo es maravilloso y ves mil caminos por los que atajar, otros en cambio, solo ves muros a tu alrededor.
A veces la necesidad de que las cosas salgan bien es mayor que la realidad, y de vez en cuando, está bien abrir los ojos, mirar bien la situación y recapacitar de todos los momentos, quizá esto nunca lo hacemos porque no queremos caer en la cuenta de que lo que podemos encontrar nos puede hacer sufrir o por el contrario, disfrutar... Aún así, deberíamos pararnos a mirar...
Y dime... ¿TÚ A QUIEN MIRAS CUANDO CIERRAS LOS OJOS...?
AMR.
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