15 de marzo de 2016

Estoy con mis propios latidos llenando vacíos

 Que a día de hoy conocemos muchas cosas, y otras no tanto. Que la expectativa de hoy en día es ser moderno, dejarnos llevar por todas las cosas que sucedan en la vida y vivir de la experiencia, siempre nos lo planteamos así o al menos la mayoría de las veces.
Pero, ¿qué pasa cuando sientes que no es esto lo que va contigo? Que por muchas veces que intentes amoldarte a un tipo de forma, a un tipo de querer, o de querer sin querer, no es lo que realmente te llena, ¿qué pasa?
A medida que pasan los días, a medida que te vas consumiendo tiendes a pensar más en ti, en qué ha pasado de un momento, en porqué ha cambiado todo lo que hay hoy en día y sobre todo, por qué hemos tenido que llegar hasta este punto.
Este punto, sí... Este punto donde ya nada es de verdad, dónde primero nos acostamos con las personas y después decidimos si queremos conocernos, si me gustas más o si me gustas menos, o si me gustas sólo para las 5 de la mañana.
No pertenezco a esto, no sé hacía donde ir, qué hacer... No sé dónde están las verdaderas personas, esas que como yo sienten, que son intensas, que una vez se entregan lo hacen por completo y no a la mitad, dejémonos de excusas, ''es que he salido muy dañado de mi anterior relación'', ''es que lo he pasado muy mal en el amor y no quiero nada'' ... ¿Qué tipo de gilipolleces son estas?
¿Acaso cuando te quemas comiendo dejas de comer porque te vuelves a quemar, o te arriesgas? ¿Acaso, cuando tienes un accidente dejas de coger el coche porque puede que te vuelva a pasar? ¿Acaso dejamos de hablar con alguien porque hayamos discutido 100 veces por miedo a que suceda esta misma tarde otra disputa? ¿En serio?
Todo tipo de excusas están bien vistas hoy en día, pero realmente... Me he cansado.
Soy de la mentalidad que aunque las cosas no salgan bien con una persona, siempre, de verdad, siempre habrá otra persona que no te haga pasar lo mismo, y que si lo hace... Merecería la pena arriesgar, que no porque haya querido hasta reventarme el alma me cierro a conocer a otra persona, que no porque me hayan echo daño, me hayan fallado e incluso hundido, he dejado de valorar a las personas.
Se puede ser frío y valorar a quien se lo merece, se puede no tener tiempo y aún así hacer maravillas para sacar unos míseros 5 minutos, se puede siempre, pero claro, siempre que se quiera.
Estúpidas modas, estúpidas situaciones que nos hacen creer que todo es de plástico, que no somos personas sino tan sólo juguetes, simples marionetas sin sentimientos...


AMR

No hay comentarios:

Publicar un comentario